Capítulo 11
Fernanda se enteró que Aureliano Segundo mantenía la relación con Petra Cotes y el matrimonio estuvo a punto de terminarse a los dos meses de casados. Fernanda venía de una familia acostumbrada a la buena vida y a cumplir con las reglas de etiqueta. Todo el tiempo que vivió en Macondo trató de imponer las mismas reglas en la casa de los Buendía. Fernanda se desvivía por atender la casa y era muy estricta con Aureliano. El hombre, agobiado por la dureza de Fernanda, se entregó al derroche de su fortuna y a vivir apasionadamente con su concubina. Pero nació Renata Remedios que, por su belleza e inocencia, sería el centro de atención de todos los hombres. A su regreso de la guerra, el coronel Aureliano se dedicó a la platería y siempre se encerraba en el laboratorio de Melquíades. Una tarde Úrsula lo obligó a abrir la puerta. El coronel se encontró con 17 hijos que lo buscaban. Los 17 Aurelianos se dedicaron a recorrer el pueblo y a disfrutar de los placeres de sus mujeres. Uno de ellos, Aureliano Triste llegó a la casa donde había vivido José Arcadio y después de tirar la puerta se encontró con Rebeca que le apuntaba con el rifle. Rebeca había estado encerrada desde la muerte de José Arcadio y ya era una anciana. Aureliano Triste había heredado el gusto por las empresas casi imposibles, pero era afortunado en los negocios y una tarde decidió llevar el ferrocarril a Macondo.
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