Capítulo 7
En mayo se terminó la guerra, pero el coronel Aureliano Buendía y Gerineldo Márquez fueron encarcelados, el primero fue condenado a muerte y su ultimo deseo era morir en Macondo. La noche en que lo iban a fusilar, José Arcadio salió con una escopeta logro rescatar a su hermano. El capitán Roque Carnicero y sus seis hombres intentaron salvar al general liberal Victorio Medina, pero cuando llegaron ya lo habían fusilado; así que dejaron Macondo para seguir la revolución. Una tarde llego el telégrafo a Macondo. José Arcadio, que se dedicaba a la cacería, un día llego más temprano porque venía una tormenta, luego de dejar la caza y saludar a su esposa fue a su habitación, fue allí cuando sonó un disparo y un hilo de sangre atravesó por su casa y por las calles hasta dar con la casa de Úrsula quien se dio cuenta en ese momento que José Arcadio había muerto.
El coronel Aureliano volvió a Macondo acompañado de su
compadre Gerineldo Márquez y consiguió reunir un ejército. Le nombraron jefe de
las fuerzas revolucionarias. Gerineldo estaba enamorado de Amaranta y la
visitaba todas las tardes, hasta que una vez le pidió matrimonio, pero esta lo
rechazo. Úrsula le pidió a Amaranta que se casara con el coronel, ésta se
indignó y, aseguró, que nunca se casaría. Aureliano le envió una carta a Úrsula
diciendo que José Arcadio Buendía moriría pronto, así que lo sacaron del árbol
y lo amarraron a la cama. Aun con el cuidado de Úrsula, la mejor compañía de José
Arcadio Buendía era Prudencio que hablaba con el sobre las peleas de gallos y
lo llevaba por habitaciones en sueños, para luego hacerlo retroceder al
principio. Una de esas veces se quedó en una de las del medio, no regresando
nunca más.
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